Showing posts with label comentario María Paulina Briones. Show all posts
Showing posts with label comentario María Paulina Briones. Show all posts

Tuesday, December 17, 2013

Algunas notas sobre La ceniza del adiós de Orlando Pérez


El adiós como una ceremonia que dura un vuelo Madrid/Quito. El largo camino del regreso al polvo; al polvo enamorado de Quevedo, o al simple polvo en el que nos convertiremos como la única certeza de la existencia es la historia que Pablo, el protagonista de La ceniza del adiós , está dispuesto a compartir con sus lectores.
Ahí, suspendido en el limbo a más de 30.000 metros de altitud, el narrador fabrica, fabula y nos permite conocerlo y reconocernos en él. Faltan pocas horas para regresar a Quito y escribir es la única actividad que no puede abandonar y que no abandonará hasta que esté vivo.

La novela de Orlando Pérez  es instrospectiva, cada episodio que el protagonista devela es una suerte de viaje hacia la razón de la siquis y la existencia. Como buena muestra del delirio de quien repara en su propia muerte, el relato contado se disfraza hasta llegar a las últimas páginas. Cuando creemos que ya conocemos a Pablo; Pablo se quita el disfraz.

La pregunta sobre quién es el protagonista emerge junto a otras dudas, ¿es la infancia la raíz, la explicación, del devenir adulto? ¿la infelicidad está ligada a la ausencia o presencia del amor? ¿se puede separar la individualidad de la colectividad?  ¿puede la existencia ser una serie de hechos que nos encadenan al pasado? ¿qué separa al bien del mal? ¿es el asesinato un acto malo per se? ¿se puede justificar un crimen?

La ceniza del adiós es una novela que en sus 253 páginas hace un homenaje al eterno retorno, al motivo del viaje literario en donde el destino no es lo fundamental, sino el tránsito.

La elaboración sobre los paraísos perdidos a través de los recuerdos infantiles de Pablo y luego la desgracia de ver desaparecer a su madre marcan el ritmo de la trama. Una madre perdida en la vida se vuelve a recuperar a través de la figura de Muriel, la tiastra que también lo dejará.  Los afectos reales por estas dos mujeres serán los cimientos para la negación de otros afectos como la relación con su esposa, Lucía, y su actual novia, la Cata. Pablo, el protagonista, siempre pendiendo entre lo posible y lo imposible, así como su narración entre la verdad y la metira dentros de la propia ficción.

Toda esta historia marcada por la soledad tiene como referente a Quito, pero no Quito hoy, sino la Quito de los 70 y 80.
¨Yo no terminaba la escuela y la ciudad que crecía hacia el norte era una incógnita, salvo porque algún sábado fuimos a ver al parqueadero del primer gran centro comercial de la ciudad una competencia de go’ cars, ese sector estaba sostenido desde la expectativa comercial y habitacional y no desde un sentido urbano: se veía todo adosado al hipódromo y a éste como a un territorio excluyente¨.

Novela de Dios



Voy a comentar Novela de Dios de Ernesto Carrión. No es la primera vez que comento un libro de Ernesto, tampoco es la primera vez que leo y releo su trabajo, por eso la primera palabra que me llega a mi mente cuando pienso en el trabajo literario de Ernesto es: asombro. Y el asombro es algo que, tal vez, se va perdiendo con el paso de los años, pero que no puede perderse en el arte. Desde esta grieta que es el arte y la literatura es donde el asombro, lo posible, los sueños y todas las cosas maravillosas que son etéreas y eternas se hacen evidentes en este plano que es el mundo.

Asombro, digo, para apreciar la evolución de Ernesto como poeta, y aunque voces como la de maestros como Echavarren y Kozer puedan disentir con esta idea, también, como narrador. Al final, la discusión sobre los géneros es inútil, los límites son siempre imaginarios, y para este caso da igual si Novela de Dios se lee como un gran poema alegórico que como una hermosa novela lírica. Lo que aquí ha importado es que lo que dice Novela de Dios se ha transfigurado en varias propuestas.

La primera y más evidente, por supuesto será identificar a los personajes más conocidos de ella. La pareja de Frida y Diego revoloteando, que es la historia de la creación en las parejas del arte. Imposible desligar a esta pareja del arte con la pareja original bíblica Adán y Eva y tampoco con la pareja real Ernesto /Isabel.

¨Sentado frente a mi esposa el mundo es justo lo que necesito de él. Y la Novela de Dios es un fragmento aparente de mi propia vida¨.

La segunda es que Frida es Ernesto y aquí ocurre el primer travestismo de esta Novela de Dios. El creador, el poeta se desdobla para identificarse con la mujer creadora y en este caso particular, desde el dolor del cuerpo que muere de Frida. En este sentido específico, Diego Rivera, no me interesa. Pero toda la historia de la pareja no es más que el pretexto para hablar de la historia de amor o del amor.

¨Triza una final lluvia el parabrisas de E que maneja por su mundo como si estuviera en un sueño. Su mundo es un tronco de miedos. A veces, su familia, la que ha logrado después de tanta labor, le da consuelo. Piensa E que ante la muerte sólo se abrazará a su mujer, envuelto entre las sábanas como cuando tenía 8 años y venía algún fantasma cruzando la avenida con una claridad sobrepasada. El sabe que después de la muerte nada se sabe, pero que la vida no puede ser únicamente el viaje hacia la ausencia de vida. Tiene que haber algo más que la procreación y el diálogo interminable con uno mismo desde su letrina cósmica. Observa la caída de lo minúsculo, la gota y su composición en el cuerpo. Piensa en el átomo y un segundo en la bomba y luego en la molécula compartida entre todos. Einstein tenía razón: Vivimos en el mundo cuando amamos¨.

La tercera es que Novela de Dios es un libro sobre la paternidad. De repente ese papel inactivo del padre se convierte en pasajes poéticos en donde la observación del hijo adquiere un nuevo conocimiento:

¨El sol sobre su cabeza hace un punto de fuego. Se desliza como metal sobre los huesos calientes buscando explotar en una idea llena de personajes muertos: La novela de Dios. Niños gritando en una cama elástica y su hijo meciéndose en el columpio de la derecha es todo el contenido del mundo que ocupa su cabeza.  Aprieta el sol su palma regordeta contra la coronilla de E¨.

Mientras pensaba en cómo comentar este libro pensé decir que el poeta le daba otro sentido a la maternidad. En realidad esta historia le da sentido a la paternidad, a lo que normalmente no podemos apreciar en este estado masculino porque sublimamos el papel materno.

La voz del poeta encuentra en estos momentos cotiadanos una felicidad por el deseo del hijo, o por la presencia de ellos, una manera de explicarse a sí mismo a través de ellos. No como si los hijos fueran una necesidad, sino como esos  otros que permiten aprender a verse.

¨Luego escribí en su novela: Emilia-Ezequiel-Ernesto (Y vió Dios que era bueno que yo tuviera mi propia trinidad electrizante)¨.

Una cuarta línea interpretavia, o lectura posible de Novela de Dios es lo literario. Un libro hecho para reflexionar sobre la ficción, sea esta poesía o narrativa en donde la construcción de la obra se ha hecho a partir de discursos distintos: el de la ciencia, el de la poesía,  el de la religión, el del arte, y para ello distintos personajes provenientes de todos estos discursos hacen su aparición para contarnos algo de ellos. Algo íntimo, no lo que ya sabemos. Desfilan por Novela de Dios: Elliot, Camus, Joyce, Espartaco, Buda, todos ellos mirados desde el curioso Átomo de Cesio.  (Cesio es el  elemento químico con número atómico 55. Fue descubierto en 1860).

En este carnaval líriconarrativo todos son sospechosos, los correctores, los personajes, el editor que tacha las voz de los correctores, el átomo. Detrás de todos hay una sola voluntad creadora que es la del poeta jugando todo el tiempo, por eso crea una No   vela : ¨o sea algo que no alumbre… una historia de amor No    velada  Algo no revelado o sea ; lado que no se aclare en ninguna de sus partes,  perfecta oscuridad para el no    velista. Así, quien ve es el poeta, y ve más allá, dejando al narrador como un pequeño artesano usado, simple remendador de cualquier historia.

Y podríamos seguir o podría yo contar la historia en orden, pero estoy segura de que esa labor es la de los lectores, que se acercarán a este libro publicado por Editorial La caída.
El asombro aquí, termina, con la lectura de Novela de Dios, dispuesto a encenderse con la siguiente obra.






Tuesday, July 19, 2011

Club de Lectura Casa Morada

Abrir un libro es viajar hacia territorios desconocidos, es descubrir otros mundos posibles, es acercarse a la vida de personas como nosotros y diferentes a nosotros, es obligarnos a ver más allá de las apariencias. La literatura es un universo fascinante que está al alcance de todas las personas que deseen emprender diversas búsquedas.
En este club de lectura compartimos nuestras experiencias como lectores de las mejores obras de la literatura contemporánea y nos situamos en el espacio y tiempo de los autores y de sus ficciones.
Casa Morada, iniciativas culturales inicia su período de Lecturas de Verano con la proyección de Los Buddenbrook, adaptación cinematográfica de la primera novela escrita por Thomas Mann en 1901.
Dirigida por Heinrich Breloer  y estrenada en 2008, la cinta, narra la estrepitosa caída de una familia burguesa alemana, a través de cuatro generaciones,  con imágenes preciosistas y con una poderosa interpretación actoral.
En este período de tres meses y con reuniones quincenales exploraremos los relatos compilados en Tierra desacostumbrada de la escritora, premio Pulitzer, Jumpha Lahiri, la novela El último encuentro del escritor húngaro Sandor Marai y Las grietas de Jara de la argentina Claudia Piñeiro ganadora del premio Sor Juana Inés de La Cruz.




Jhumpa Lahiri (1967) es una escritora nacida en el seno de una familia bengalí que creció en Londres y que posteriormente se trasladó a Rhode Island en donde estudió en la prestigiosa escuela Barnard y luego en la Universidad de Boston. Ganó el premio Pulitzer en el año 2000 por la colección de cuentos  El intérprete de las enfermedades, su segunda obra publicada fue una novela, El namesake, con la temática de la experiencia de los migrantes, el choque de las culturas y los conflictos de asimilación y lazos entre generaciones diversas. La directora de cine, Mira Nair, trabajó con las obras de Lahiri para llevarlas al cine en el año 2006.
Tierra desacostumbrada es un libro de cuentos sobre el desarraigo que fue publicado por primera vez en español por la editorial Salamandra. Trabajaremos varios aspectos de esta obra, sobre todo, la elección del cuento como una posibilidad tan abarcadora como la novela, pese a que muchos consideran a este género como menor.


Desde el Cono Sur
Claudia Piñeiro es una de las escritoras contemporáneas más leídas en los últimos años. En la novela Las grietas de Jara, hace una radiografía sobre una crisis matrimonial y las posibilidades de reinventarse una vida. El arquitecto Pablo Simó sueña en construir una torre que dibuja todos los días en su estudio y de repente, todo empieza a cambiar de rumbo. Una escisión de la que no habrá vuelta atrás se apodera de la monótona vida que lleva y tendrá consecuencias insospechadas.

La novela como género tardío
Escribir una novela es abarcar el mundo...por eso muchos escritores afirman que la novela es un género tardío, como si a mayor edad o experiencia, esta tarea de construir todo un mundo fuera más fácil o al menos posible. Como un ejemplo podemos citar El último encuentro del escritor húngaro Sándor Marai.
Originalmente, el autor, la tituló A la luz de los candelabros y así se publicó por primera vez, hasta que, después de que se suicidara Marai, fuera publicada como El último encuentro.
Sandor Marai nunca fue famoso en vida y este no es solamente el caso de él sino de muchos otros que son ignorados. En todo caso, la novela que leeremos se construye cuestionándose siempre las concepciones de verdad y realidad. Cuando los dos protagonistas se encuentran en el mismo lugar en donde se vieron por último vez, ya han pasado cuarenta años, y los dos descubrirán un secreto; mejor dicho, se les revelará un hecho que cuestiona todos los valores incluyendo el de su amistad.

¿Te interesa este Club de Lectura?
Agosto 13 y 27 /septiembre 3 y 17/ Octubre 1Instructora: María Paulina Briones
Información e Inscripciones:  www.casamorada.net o talleres@casamorada.net

Wednesday, July 06, 2011

Mi última heroína predilecta

Se llama Lisbeth Salander y tiene 27 años.  De alguna manera me recuerda a Gabúbela, tal vez porque usa pantalones de cuero o porque hay algo salvaje en ella. Gatúbela también fue mi heroína predilecta, pero creo que Lisbeth Salander no tiene parangón. Tal vez lo único que le falta es un látigo de cuero, pero no se puede ser todo o tenerlo todo, ni siquiera en la ficción.
Es la mejor de los hackers, o sea que es una investigadora; así se gana la vida. Y precisamente vida es la palabra clave de Lisbeth Salander, porque hay episodios traumáticos que vamos sabiendo de a poco. Y así, comprendemos por qué, esta mujer sueca, es una ínsula que por desconocida guarda algunos secretos. Esos secretos son los que Stieg Larsson va elaborando con mucho cuidado a lo largo de su trilogía Millenium.
Michael Blowkvist, en cambio, es mi héroe del último tiempo. Y no me gusta solo, sino junto a Lisbeth. Él es periodista, la novedad es que es uno bueno, y esos escasean. En la primera película Los hombres que no amaban a las mujeres este hombre ha revelado una gran red de corrupción en el primer mundo. Luego, es contratado para investigar una desaparición. Aunque distintos, Lisbeth y Michael, son iguales. En fin, no quiero contar la trilogía Millenium o sus películas. Solo puedo decir que ahora ya tengo nueva heroína. Y tuvo que pasar mucho tiempo para encontrarla.

Monday, June 27, 2011

La otra cara de Medallo

"Sí, hombre, eso mismo me has dicho no sé cuántas veces: un torturado siempre termina diciendo lo que a uno le dé la gana. Pero esa cuestión es irrelevante. Yo mismo, sin conocer las técnicas que vos manejás tan bien para prolongar la agonía y aumentar el dolor; más de una vez, no más por jugár con malparidos que no valía la pena que vos los atendieras, me puse a torturarlos personalmente y a más de uno hice confesar que era el asesiono de John f. Kennedy o que había participado en el secuestro del hijo de Lindbergh".



La guerra total se ha cernido sobre Colombia. Cuatro personajes reviven las décadas del terror en los campos y ciudades colombianas a través de una voz que lleva la narración: es el doctor Carlos Upegui Aristizabal, un famoso médico que torturó a miles de personas para múltiples clientes.


La novela, La bestia desatada, empieza cuando Pablo Escobar muere y luego nos muestra un recorrido por los hechos más desesperantes de una guerra interna que pierde todo sentido, como cualquier otra guerra, pero que enfrenta a personas de una misma cultura, patria y tradición. En algún momento cada uno de los personajes se cuestiona la verdad. La verdad sobre quién tiene la razón, la verdad sobre qué es lo que ocurre en el fondo de las luchas de poder del estado colombiano. Y todos y cada uno de ellos saben que ya nadie sabe cuál es esa verdad. Los paramilares trabajan con la CIA, los guerrilleros están metidos en el negocio del narcotráfico, los narcotraficantes trabajan con todos y los campos y las ciudades han sido desolados, ya no importa por quién.



"Al menos me servía pa' meter más terror, ¿me entendés? al pueblo hay que mantenerlo asustado, con bozal corto y poquito sueldo, un principio que les aprendí a los oligarcas de la región. Dizque esa es la única manera de tener al populacho bajo control".



Desde el Urabá, hasta la Frontera Sur, los tentáculos del terror se manifiestan en violaciones, pago de vacunas, coches bomba, masacres. Ese es el trasfondo de La bestia desatada. El recorrido por las décadas de los ochenta y noventa es exhaustivo, y ahí se enmarca la ficción, en la huída del Doctor de la Muerte, con toda la espectacularidad que tiene la literatura colombiana, o más que eso, la narcoliteratura.


Durante esta obra hay una interesante vísión de las mujeres. Todas son objetos de los diferentes grupos, algunas como muñecas a las que se les paga más que bien sus servicios, otras, aparecen con las esposas infieles, otras como instructoras de aeróbicos que se dedican a la prostitución. Cada una de ellas, hasta la guerrillera Sandra Patricia, terminan mal, realmente mal. Sus cuerpos son desfigurados, las diseccionan, las castigan porque "desobedecen" a sus amigos, amantes, maridos, compañeros.



"No era necesario profundizar demasiado en esas y las demás patologías para entender que Loaiza, quizá influenciado por sus mortuorias experiencias amorosas, había desvíado hacia los extremos del abuso su propia sexualidad, y según la confesión de Dulfary, bien golpeaba y humillaba, ese era apenas un preámbulo para luego abandonarse exhausto, para que las mujeres que victimizaba se desquitaran y sólo cuando lo tenían maniatado lo insultaban y amenazaban con cortarlo en pedacitos empezaba a parársele la verga, y se le hinchaba hasta el delirio cuando trataban de asfixiarlo con una corbata o le curbían la cabeza con una bolsa plástica y así, al borde de la muerte, era de la única forma que podía llegar a un orgasmo".


La bestia desatada es de un realismo brutal; la temática no da para menos y precisamente esa exageración y truculencia es un recurso bien logrado a través de toda la obra. Guillermo Cardona es un escritor en todo el sentido de la palabra.

Wednesday, June 22, 2011

Eurocine trae La danza...


Para quienes no pudimos verla en los Edoc ha sido un placer que el Eurocine la haya traido.
Frederick Wiseman está presente en cada uno de los episodios que filmó durante nueve meses en el local de la Ópera. Lo más importante:
perdemos de vista que se trata de un documental, la danza, es la protagonista en todas sus facetas, no solo la de los bailarines dedicados, esforzados, veteranos o jóvenes promesas. Para muestra, ahí está la cámara en las oficinas de la funcionaria que mueve esta institución, en el taller de costura y hasta en la famosa laguna del edificio Garniere.
A ratos, como para recordarnos que todo esto ocurre
en París, la ciudad inigualable, inalcanzable, inolvidable, y el resto de apelativos que se enuncian cuando se la nombra, el director, nos regala unas
imágenes desde los techos, de la famosa Etoile, y algún monumento reconocible por cualquiera.
La vida trascurre en movimiento para los bailarines del Ballet. Las coreografías, el acoplamiento de las parejas del cuerpo de baile, el esfuerzo, la repetición incesante de posturas frente al espejo, las conversaciones de los maestros mientras observan a sus alumnos, haciendo precisiones –a veces- otras recordando sus épocas de gloria, forman un hermoso contraste, sencillo, delicado de un arte antiguo y tradicional.
Los cuerpos hablan, aun cuando no tengan que pronunciar palabra alguna y eso, en la danza, tiene un valor sublime que los espectadores podemos reconocer. Cada uno de los bailarines que aparecen en la pantalla han dejado o dejarán su vida en el Ballet de la Ópera de París. Se trata de una pasión extraña. A diferencia de otras pasiones no nace y perece súbitamente, sino todo lo contrario, es una pasión perenne, constante, que de alguna manera vence al tiempo. ¿Qué otra cosa en la vida que la pasión por alguna arte dura para siempre?
Que el cuerpo sea capaz de colocarse en posiciones insostenibles, que esos movimientos transmitan historias o sean la simple expresión de un estado anímico es un regalo. Dentro de las posibilidades de las personas, las de la creación, en realidad, entregan felicidad a los otros. Y esa felicidad se traduce de muchas maneras...
Detrás de la cámara no hay oportunidad para simulaciones. Todo el engranaje del Ballet queda expuesto para disfrutarlo y también para criticarlo. Juzguen ustedes, por sus propios ojos.

Lo interesante de una muestra tan grande como la que trae OchoyMedio es poder escoger qué es lo que se quiere ver. Así, aunque hay una retrospectiva de Haneke y probablemente gracias a la piratería hayamos visto varias de sus cintas, no podemos quedarnos sin ver Cache. Yo, fui corriendo a la proyección del domingo pasado en el MAAC. Quería ver El escritor fantasma, que tengo en video, pero no quería quedarme sin verla en grande. Veinte minutos antes de que se terminara no pude terminarla, al parecer, un problema técnico detuvo la proyección. Tampoco pude esperar, pero estoy segura que para los que se quedaron en la sala -si es que continuó la proyección- debió haber sido muy placentero ver el final. Por ahora tengo una tarea pendiente.