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Sunday, July 04, 2010
¿Feria del libro?
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Friday, July 02, 2010
Lluvias esporádicas
Wednesday, June 16, 2010
Los afectos perdidos
Sunday, June 06, 2010
El tarot llega a La casa

Thursday, June 03, 2010
Del inframundo de Alicia

Thursday, May 27, 2010
EDOC

Sunday, May 23, 2010
Quesito de leche
Monday, May 17, 2010
Garaje de Libros

Saturday, May 08, 2010
Librerías, libreros, bibliotecas
Escritores, periodistas, miembros de clubes de lectura, estudiantes. Todos pasan preguntando por el pequeñin pequeño o Mr Books, que en realidad es un grande de los libros. O sea que hay una compensación entre su tamaño y todas las novedades que vemos expuestas en Mr Books gracias a él.
Friday, April 23, 2010
Liberación de Libros
Sunday, March 14, 2010
Los zapatos como clave narrativa
Una bendición es la última novela de Toni Morrison, para algunos el final de una trilogía que empezó con Beloved y a la que siguió Jazz. Sin duda una obra poderosa de extensión mediana y escrita con una interesante sintaxis que es el sello de la autora. El tiempo no existe, y por lo tanto, el lenguaje revela todas las dislocaciones o traslaciones posibles.Wednesday, February 24, 2010
Chloe Anthony Wofford: Tony Morrison
Aquí está ella mirándonos, con todas esas rastas en la cabeza y con una paciencia que se siente en sus novelas, específicamente en el manejor del tiempo.Thursday, December 31, 2009
Topografía del amor

¿Y si el amor tuviera una ruta cómo la trazarías? ¿Cuáles serían sus vericuetos? ¿En dónde el punto de partida y en dónde el destino final?
El museo de la inocencia de Orhan Pamuk es la novela más deliciosa que he leído en los últimos tiempos. Si hubiera una sensación humana parecida sería algo así como la sensación que produce el hojaldre mientras se va deshaciendo en la lengua. No es una exageración…
Compré la novela hace un mes, aproximadamente, y no puedo terminarla, y no la termino porque me aterra pensar que después de esa historia ya no me interesará ninguna más. La verdad, me regodeo en la sensación de leer un poquito por la noche y la mañana, y mientras no la leo rememoro lo que he leído, como si fuera una experiencia tan personal, como si estuviera leyendo sobre mí.
De repente, me he sentido profundamente identificada con Kemal el eterno enamorado de Fusun. He sentido que habito el departamento del edificio Compasión, que deambulo por sus corredores y que observo detenidamente las piezas que forman parte del Museo de la Inocencia. De su Museo de la Inocencia.
“Los objetos que nos quedan de los momentos felices guardan con mucha más fidelidad que las personas que nos hicieron vivir esa dicha el placer de su recuerdo, sus colores, sus impresiones táctiles y visuales”
La historia va más o menos así: Kemal tiene una bellísima novia, Sibel. Los dos son turcos que han estudiado fuera de su país y que han regresado a Estambul y están prometidos en matrimonio. Les va bien, la pasan bien, el sexo no es malo y son bastante libres. Tienen dinero, o al menos, Kemal, tiene mucho, y eso, digamos que podría garantizarle ciertas cosas, que en apariencia ya tiene. Pero conoce, o mejor dicho, repara en la existencia de una prima lejana y la convierte, se convierten en amantes durante 42 días, hasta que llega la fecha del compromiso de Kemal.
A partir de este hecho todo el mundo felizmente construido por Kemal y que podría equipararse al de un grupo social, se descoloca. Kemal se compromete con Sibel y no vuelve a ver a Fusun. Ya nada tiene sentido y reconoce que lo que él creyó una simple pasión es otra cosa, algo que desconocía o que por lo menos no siente con la mujer que será, indiscutiblemente, su esposa.
Kemal recorre las calles de Nisantasi buscando rastros que le devuelvan a Fusun, pero no la encuentra, y solamente los objetos y las calles que frecuentaban le dan un poco de sosiego en ese estado que lo embarga, que a ratos parecería que lo destruye o que lo obsesiona.
En un intento de honestidad le cuenta a su novia Sibel su verdad, y ella intenta, por todos los medios, recuperar lo que ha perdido definitivamente.
Mientras el narrador personaje va delineando la ruta posible de Fusun, hay una descripción de los usos sociales de Estambul, de un grupo privilegiado que vive una fiesta perpetua, que de vez en cuando se sorprende con el estallido de una bomba.
Hay saltos de tiempo y finalmente Kemal encuentra a Fusun, por supuesto, no en las condiciones que él espera y es así como un nuevo período de la novela reconstruye esta nueva vida para los dos.
Como mi intención no es contar la historia nuevamente dejo como sugerencia El museo de la inocencia, que es mucho más que una novela de amor, una topografía del amor en los cuerpos, en una ciudad y en la vida.
“De hecho, quizá por haber pasado en América parte de mi juventud, entendí muy tarde, una vez cumplidos los treinta y solo gracias a Fusun, lo que significaba mirarse a los ojos en un mundo como el nuestro, en el que hombres y mujeres nunca se conocen, ven ni encuentran lejos de la familia…Pero supe apreciar el valor de lo que iba comprendiendo y siempre sentí muy dentro su hondura. Fusun me miraba como las mujeres de las antiguas miniaturas persas o como las de las fotonovelas o las películas de aquellos tiempos. Sentado al bies con respecto a ella, lo que me correspondía no era ver la televisión con la mirada vacía, sino interpretar las miradas de mi bella. Pero poco después de interrumpirse nuestras mutuas miradas quizá porque había descubierto aquel placer mío y quería castigarme, empezaba a apartar los ojos de repente como una jovencita vergonzosa”.
Wednesday, December 23, 2009
No decir...así se configura el futuro
Y por supuesto, sin defender a Teleamazonas o a cualquier medio, la censura, hasta en los casos más evidentes de exabrupto, me molesta, porque creo que distorsiona la libertad.
Bastante cercana al anarquismo observo que los caminos de expresión de las personas, cada vez se van limitando. Una vez más el famoso no decir se hará cada vez más presente en nuestra sociedad, ya bastante mutilada por los límites que nos imponen y que nos imponemos.
Sunday, December 20, 2009
El museo de la novela Mirabella
Se trata de una novela sobre la pasión amorosa, que para algunos se llama obsesión, y para otros sencillamente amor. Finalmente, cuando avanzo en el vertiginoso rítmo sicológico del narrador que minuciosamente describe su avatar con Fusum, una joven turca que vive en la Estambul de los años setenta, repienso en el orden de las cosas y de la vida. ¿Será posible tanto amor? ¿Será realmente entrañable la historia que Orhan Pamuk entrega bajo el delicado velo de una gran novela sentimental del siglo XXI? Y sigo leyendo, y creo que yo quisiera escribir algo muy parecido, pero luego pienso que tal vez no quisiera escribirlo si no vivirlo. ¿Qué objetos conformarían mi museo? ¿Qué, de todo lo que he coleccionado o recordado, formaría parte de la galería amorosa de Mirabella Láudano?
Hay pistas, hoy descubrí una de ellas.
Y la historia empieza cuando descubro hace unos años que dibujo con plumillas y que puedo crear unas figuras con caras ingenuas que llaman la atención. Dos de estas obras se subastaron en una colecta pública, pero luego hice una serie más. Una era un regalo que nunca entregué. Me demoré exactamente un mes y medio haciéndola. Cada noche, en la tranquilidad de mi habitación colocaba algún detalle, algún elemento que me permitiera ir terminando la obra. Pero hay obras que jamás se terminan y regalos y cartas y palabras que nunca llegan a sus destinatarios. Hoy reparé en que estos objetos creados o imaginados ocupan un lugar tan poco habitado que tal vez sea bueno dejarlo sin mutar.
Finalmente, mi pequeño e ingenuo dibujo sigue ahí, esperando y aunque tiene dueño, tal vez sea mejor pensarlo como un hermosísimo recuerdo de una fantasía. Una y otra vez recreo que el dibujo llega a su destinatario. Torpemente repito o ensayo lo que creo que tengo que decir. Difusamente vislumbro mi boca diciendo: durante un mes y medio pensé en ti cuando hacía este dibujo. Luego vuelvo a mi realidad, en algún momento abro mi clóset y observo la imagen. Decido que mi museo es mi clóset y el dibujo la pieza fundamental.
Tuesday, December 15, 2009
Tuesday, December 08, 2009
De Teotihuacán a Tenochtitlan y a la Casa Azul



Sunday, December 06, 2009
Una piedra en el camino... me enseñó que...
Thursday, November 19, 2009
Estados Unidos de Tara


